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lunes, 30 de marzo de 2009

Pan y Circo


Estoy leyendo un librito que me parece muy interesante ('Vacas, cerdos, guerras y brujas', del antropólogo Marvin Harris), que versa sobre las explicaciones que se le pueden dar a una serie de conductas de poblaciones de un cierto primitivismo o de costumbres arraigadas en poblaciones no tan primitivas...

Voy a entresacar un párrafo referente al miedo de los esquimales a los donantes de regalos demasiado jactanciosos y generosos. Al intentar explicar su motivación hacen uso de un proverbio: "Los regalos hacen esclavos como los latigazos hacen perros".

*********

En la perspectiva evolutiva, los donantes de regalos hiecieron al principio regalos que provenían de su propio trabajo extra; pronto la gente se encontró con que tenía que trabajar para corresponder recíprocamente y hacer posible que los donantes les hicieran más regalos; finalmente, los donantes de regalos se volvieron muy poderosos y ya no necesitaban someterse a las reglas de reciprocidad.

Podían obligar a la gente a pagar impuestos y a trabajar para ellos sin redistribuir lo que guardaban en sus almacenes y palacios. Por supuesto, como reconocen de vez en cuando políticos y 'grandes hombres modernos', es más fácil obtener 'esclavos' que trabajen para uno si se les da de vez en cuando un gran festín en vez de azotarles todo el tiempo.

*********

Salud para ti y los tuyos.

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6 comentarios:

Blogger Pedro ha dicho...

Es lo que dice mi mujer, que los regalos suelen ser prestados. Pero nunca había reflexionado sobre hasta dónde podían llegar.
Yo siempre me quedaré con la sabiduría del hombre "primitivo".

Un abrazo.

30 de marzo de 2009, 22:13  
Blogger Rita ha dicho...

Habria mucho que decir sobre este tema pero me gusta la frase "los regalos hacen esclavos", siempre me lo pareció. Hola Silvano, de nuevo estoy por aqui, vacaciones terminadas, contenta de volver a mi vida, encontrar a mis amigos blogueros y leerles otra vez, un beso

3 de abril de 2009, 1:14  
Blogger Silvano Baztán ha dicho...

¡Hola, Pedro! Se me había escapado este comentario tuyo sin responder...

Realmente, la Sabiduría se muestra muy palpablemente en lo 'primitivo', pero ¿cómo se nos puede ocurrir que el hombre moderno puede y debe aprender de esa gente tan poco 'desarrollada'?

Salud para ti y los tuyos.

3 de abril de 2009, 10:47  
Blogger Silvano Baztán ha dicho...

¡Hola, Rita! Menudo 'regalito' que te has dado con tus vacaciones, ¿eh? Ya contarás de tu experiencia...

Salud para ti y los tuyos.

3 de abril de 2009, 10:48  
Blogger Asun ha dicho...

¡Hola Silvano!

Hay que ver como eres........ No pierdes ocasión para ganar adeptos para visitarte jajajajajaja (lo digo por tu respuesta a mi comentario en otra entrada)

Bueno, centrándonos en el mensaje. Yo lo que veo es que, según esto, si quienes recibían los regalos se sentían en la obligación de corresponder para poder así recibir mas regalos de los donantes, tenían ahí un puntito de codicia. Todo esto llevaba a la pescadilla que se muerde la cola.

Por otra parte están las obligaciones que uno mismo se crea para cumplir con lo "políticamente correcto": como a mi me han ragalado, ahora tendré que regalar yo.
Esto es algo de lo que deberíamos prescindir, y hacer las cosas cuando nos salen del corazón, sin importarnos el "qué dirán" y sin estar tan pendientes de cumplir las expectativas que los demás se marcan para con nosotros, escucharnos mas a nosotros mismos y respetarnos. En dos palabras: Ser AUTÉNTICOS.

Nadie dijo que fuera fácil.

Un beso (de corazón)

4 de abril de 2009, 10:45  
Blogger Silvano Baztán ha dicho...

¡Hola, Asun! Totalmente de acuerdo, aunque tu final me resuena más a esa gran frase que mentó ese 'gran personaje' de la farándula 'toreril'...

En dos palabras: 'im-prezionante'.

Salud para ti y los tuyos.

4 de abril de 2009, 11:55  

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